Hace poco vi un documental sobre cómo se hacen los efectos prácticos de terror y me quedé pensando en una cosa. En una escena muy famosa, usaron una técnica con gelatina que se veía increíblemente real, pero me pregunto si ese nivel de detalle artesanal se está perdiendo ahora que casi todo es digital. He visto películas recientes donde lo digital a veces se siente… frío, comparado con la textura de esos efectos hechos a mano.
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Qué tan presente está lo digital frente a los efectos prácticos en cine actual?
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Recuerdo esa escena porque la gelatina parece respirar y eso es un efecto práctico que se gana con paciencia. En esa textura se nota la mano del creador y no solo una ilusión de imagen.
Analizo el tema desde la logística del taller la gelatina cambia con temperatura y humedad pero ese riesgo da la textura real a los efectos prácticos.
Me provoca nostalgia cuando pienso en esa textura pegajosa y en el gesto del actor que se cree cada centavo de la escena.
Puede que la gente piense que todo era pura técnica avanzada pero tal vez la gelatina no era tan crucial y la escena vivía gracias a la puesta de cámara.
¿No será que nos obsesionamos con la textura y olvidamos que el guion y el ritmo también cuentan?
Quizá el punto no es elegir entre lo práctico y lo digital sino entender que la experiencia del espectador cambia con cada formato y que la palabra clave efectos prácticos se transforma con cada era
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