Últimamente me ha dado por fijarme en que, cuando viajo en el autobús interurbano, siempre hay al menos una persona que se baja en una parada que no está marcada en el itinerario oficial, en medio de un tramo de carretera. El conductor para sin problema, como si fuera algo pactado. Me pregunto si esto es una práctica común y cómo de flexible puede ser realmente el servicio de transporte público en ese sentido, porque nunca lo he solicitado yo por miedo a que me digan que no.
|
Qué tan habitual es bajarse en paradas no marcadas en un autobús interurbano?
|
|
Me intriga ver esas paradas no marcadas como si el viaje diera una pista secreta. ¿Qué tan flexible es realmente el servicio de transporte público para improvisar paradas cuando la gente lo pide?
Si quieres entenderlo piensa en la normativa local, en la frecuencia de paso y en si hay personal de apoyo. En muchos lugares se permite bajar fuera de paradas oficiales si no hay riesgo, pero depende de la empresa y la ciudad.
Puede que esa parada no marcada sea una ruta anterior que no quedó actualizada en el mapa o un conductor que usa una variación para ahorrar tiempo.
Tal vez el debate está en qué cuenta como itinerario oficial. Para el usuario el viaje puede ser más fluido si hay margen y menos si hay rigidez.
Sinceramente suena a excusa para justificar la improvisación diaria del transporte y a veces te deja en medio de la nada.
Una idea más amplia movilidad y transporte público sin perder la lógica de la red esa idea condiciona esas decisiones.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

