Llevo un mes intentando pasar la tercera fase de Contra en la NES original, y por más que memorizo patrones, siempre me mata ese jefe de la base subterránea. Me pregunto si alguien más ha sentido que la curva de dificultad de este juego es brutal comparada con otros títulos de la época, o será que mi paciencia de adolescente ha desaparecido. Jugar en hardware real con el cartucho auténtico le añade una presión extra, porque siento que defraudo al espíritu del retrogaming si cambio a emulador y uso guardados.

