Hace unos meses empecé a trabajar en un proyecto donde necesitaba agrupar clientes con comportamientos similares, y me decidí por usar k-means porque era lo que más conocía. Los resultados parecían coherentes al principio, pero ahora que los analizo con más detalle, tengo la sensación de que los grupos son algo arbitrarios y muy sensibles a cómo preparé los datos. Me pregunto si alguien más ha pasado por esto y cómo decidió si el problema realmente requería segmentación o si había otra forma de abordar la necesidad de negocio.
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Qué tan confiables son los resultados de k-means cuando se preparan los datos?
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Sí, me ha pasado. El kmeans funciona como una lente, agrupa cuando los datos son adecuados, pero la segmentación termina dependiendo mucho de cómo limpies y normalices. Si cambias la forma de escalar o qué características incluyes, los centroides se mueven y los clusters se deshilachan. A veces es más útil definir con claridad qué problema de negocio quieres resolver antes de fijar el número de clusters, o incluso plantear criterios de éxito para la segmentación. Así evitas interpretar artefactos como hallazgos, al final el valor está en la acción que facilita la toma de decisiones, no en la belleza de un diagrama.
Al principio me dio cierto alivio ver grupos estables, pero luego vino la frustración. Cada cambio en la pipeline cambia quien pertenece a cada grupo. Me acuerdo de un colega que decía que la segmentación es una herramienta, no una verdad. Prueba también con métricas de negocio y con validación cruzada de clusters. En resumen, no se trata solo de ver clusters bonitos, sino de entender qué te dicen sobre el comportamiento real.
Para decidir si la segmentación es la herramienta adecuada, mira más allá del codo y la silueta. Los clusters son estables ante variaciones de muestreo y qué impacto tienen en las decisiones que importan, como la oferta, la segmentación de campañas y la retención. Evalúa el preprocesamiento, balance de clases, normalización, reducción de dimensionalidad y prueba distancias distintas. Considera si el problema admite un modelo de comportamiento continuo o si conviene combinar clustering con explicación de características clave. A veces la intuición del negocio vale tanto como una métrica técnica.
¿Y si el problema no es segmentación sino entender variaciones reales de comportamiento a lo largo del tiempo y en diferentes contextos? Podría ser que la premisa sea la que hay que cuestionar.
Puede que el artefacto venga de un solo rasgo dominante o de datos desbalanceados. Cuando eso pasa, el clustering parece producir grupos artificiales. A veces basta con revisar la distribución de los rasgos y el impacto de cada uno para ver que no es una verdad universal.
Al final no todo es hacer más clustering. A veces es más útil describir comportamientos con modelos dispersos o probabilísticos, la idea clave es entender qué cambio de negocio te esperas que ocurra y si la segmentación ayuda a eso.
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