Últimamente me he encontrado con un dilema usando el metro en hora punta. Ayer, por ejemplo, el vagón iba tan lleno que era imposible moverse, pero justo al lado había otro con mucho más espacio. Me da la sensación de que la gente se agolpa en la entrada sin distribuirse bien por el andén, y eso provoca que unos vagones vayan como latas y otros más vacíos. No sé si es solo mi impresión o si a más gente le pasa, y cómo se podría mejorar esa fluidez en los accesos.
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Qué se puede hacer para equilibrar la ocupación de los vagones del metro en hora pun
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Me pasa igual en el metro: en hora punta parece que la apertura de cada vagón atrae a la gente como un imán y todos quedan atascados en la entrada. Tal vez la distribución por el andén podría fluir mejor, pero es difícil cuando todos buscan el hueco más cercano.
Puede ser una cuestión de densidad de flujo: demasiadas personas empujando hacia la misma puerta crea un cuello de botella, y otros vagones quedan más desocupados. Si la señalización indicara rutas para distribuirse, quizá el flujo ganaría. ¿Se podría ver el metro como un sistema que necesita equilibrar entradas y salidas en tiempo real?
No estoy seguro de que el problema sea solo la gente; a veces el diseño de la boca de acceso empuja a concentrar a la gente en un punto concreto. La sensación de caos puede venir de la percepción más que de la realidad.
¿Y si el dilema no es mejorar la fluidez de acceso sino decidir a priori a qué vagón dirigirse cuando hay espacio? Si la gente se moviera con más intención, los trenes con poca gente podrían llenarse algo.
Me da ansiedad cada mañana en el metro ver un vagón lleno y otro con aire; esa comparación constante me acompaña cuando voy con prisa.
La cuestión es más compleja que aplicar una solución única; a veces la distribución de hábitos y la cultura de empuje influyen más de lo que parece.
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