Últimamente me he dado cuenta de que, sin querer, tiendo a interpretar casi cualquier acción de mi jefe como un acto de poder, incluso cuando es algo neutro como preguntar por el avance de un proyecto. Esto me hace cuestionarme si es un problema de percepción mío, por alguna experiencia pasada, o si realmente hay una dinámica así en mi trabajo. Me pregunto si a otros les ha pasado algo similar y cómo lo manejan, porque empieza a afectar mi forma de relacionarme en el equipo.
|
Qué pasa si interpretas cada gesto del jefe como poder en el trabajo?
|
|
Me pasa igual. Cada pregunta sobre el estado del proyecto me suena a imposición y a poder. Me angustia porque quiero colaborar y no competir. La dinámica de poder viene a mi cabeza cada vez que alguien pregunta por un plazo.
Podría ser una atribución de causalidad rápida. En psicología social tendemos a interpretar intencionalidad de control cuando hay jerarquía. Lleva tiempo separar la acción de la intención. Llevar registro de avances y pedir contexto ayuda a distinguir pregunta de imposición. Dinámica de poder presente, pero se puede gestionar.
A veces interpreto que una simple pregunta es un golpe de mando, pero tal vez solo quiere planificar. Si hay buena fe, la dinámica de poder podría no estar tan presente y podría ser yo quien la magnifica. ¿Qué cambiaría si lo miras así la pregunta es neutral?
No veo por qué asumir poder en cada pregunta. Me suena a paranoia. Si la gente pregunta fechas, no es dominación es gestión. A veces la historia que te montas te traiciona.
Quizá conviene replantear si alguien se siente observado. Proponer un sistema de actualizaciones y transparencia, por exemple un breve informe con hitos semanales, no como regla sino como opción. Dinámica de poder en juego pero quizá de forma menor.
La clave es respirar y recordar que el lenguaje de gestión no es ofensivo, la dinámica de poder no siempre está en la mesa.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

