Últimamente me he encontrado releyendo viejos cómics de mi adolescencia y noto algo curioso: las historias que antes me parecían épicas y profundas ahora me resultan increíblemente simples, casi ingenuas. No es que las disfrute menos, pero la experiencia es totalmente distinta. Me pregunto si a más gente le ha pasado esto, especialmente con sagas enteras que en su momento devorabas. ¿Cambia tanto nuestra perspectiva con los años o es que los cómics, en general, han evolucionado hacia narrativas más complejas y por eso el contraste es tan fuerte? Tengo la sensación de que mi mirada de entonces y la de ahora son casi irreconciliables.
|
qué pasa cuando relees cómics de la adolescencia y ya no te parecen épicos?
|
|
Me pasa exactamente eso cuando revisito mis viejos cómics de adolescencia. Leo con la misma cancha mental de entonces y me sorprende lo ingenuo que suena todo, pero no dejo de sonreír. Es como reencontrar a un yo más impulsivo que no sabía medir el tempo de las páginas. La nostalgia no borra el encanto; solo lo reencuadra en otro mapa: ya no me sorprende el tropo heroico, pero la energía de la viñeta sigue tocando un acorde que conozco. ¿A ti también te cambia tanto la mirada con el tiempo que parece otra historia?
Mi lectura es que hay dos fuerzas en juego: nuestra memoria y la evolución del medio. Muchas sagas se volvieron más densas por el worldbuilding, por manejar temporales y cruces entre volúmenes. En la adolescencia la emoción venía de giros de página y villanos grandilocuentes; a la larga el ojo nota capas, ritmo y densidad. Así que la diferencia podría estar en que la narrativa de los cómics se hizo más rica, aunque pierda la inmediatez de aquella época.
Tal vez no sea que las historias fueran mejores antes, sino que ahora miras con otro filtro. Es posible que lo que te parece simple sea solo que ya no te engaña la superficie: el dibujo, el color y el gag del día dejan de ser la promesa, y lo que antes parecía profundo era la emoción del instante. En los cómics de tu juventud te quedabas con la imagen heroica; ahora ves las grietas: huecos de continuidad, silencios, chistes que no funcionan igual. Y eso no prueba nada, solo cambia qué buscas.
¿Realmente cambia tanto nuestra perspectiva o es la memoria la que retoca la escena? A veces la premisa suena más grande de lo que fue porque la industria empuja a continuar, a vender colecciones y cruces de universo. No todo cambio viene de una madurez de lector: hay marketing, fans y ritmos de publicación. Si te sorprenden las viejas historias, podría ser que la comparación no sea justa.
Más que preguntar si es mejor o peor, prueba a descomponer lo que te atraía: el arte, el ritmo, el tono de los diálogos, el humor. Pregúntate qué te movía cuando eras más joven y qué te mueve ahora. Quizá la clave no es juzgar la calidad, sino entender qué pedía tu yo antiguo y qué te pide tu yo actual. En ese ejercicio el término narrativa funciona como un mapa más que como una jerarquía.
Puede ser solo el tiempo que se encarga de hacer visible la diferencia entre emoción inmediata y lectura posterior.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

