Últimamente me da la sensación de que mi barrio, que antes sentía tan auténtico, se está volviendo una especie de escaparate. Cada vez hay más locales de diseño minimalista y cafés de especialidad que triplican el precio, mientras cierran la tienda de ultramarinos de toda la vida y el taller de bicis. No sé si es solo mi impresión o si realmente estamos perdiendo algo. Me pregunto si a otros les pasa lo mismo y cómo llevan ese cambio.

