Hace unos meses empecé a usar una libreta para apuntar todo lo que tengo que hacer, pero me encuentro con que al final del día la lista es tan larga que me agobia más que ayudarme. Me da la sensación de que anoto cosas casi por inercia, sin pararme a pensar si realmente son importantes o si tienen sentido hacerlas hoy. Me pregunto si alguien más ha pasado por esto y cómo ha manejado esa sensación de que tu propia herramienta de organización se vuelva en tu contra.
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qué hago cuando la lista de tareas te agobia y ya no ayuda?
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Entiendo esa sensación. La libreta deja de ser una ayuda y se transforma en una cómplice que señala todas las cosas que no hiciste. La idea de organización se vuelve pesada cuando la lista crece sin fin. A veces lo que funciona es dejar caer tareas por un día y no castigarte por ellas, o distinguir entre lo urgente y lo importante sin juicios.
Desde lo analítico la sensación de agobio suele venir de la carga cognitiva que genera ver tantas acciones posibles. Si la libreta no filtra el flujo el sistema está dando señales contradictorias. Quizá convenga simplificar con criterios básicos que hagan una diferencia cada día. Si algo no pasa conviene apuntarlo para revisión y no para ejecución.
¿Te parece que la libreta se toma su rol como jefe? A veces la interpretación errónea es pensar que cada cosa anotada debe hacerse hoy y eso agota. Quizá esa presión interna es la que daña la sensación de que la lista funciona contra ti.
Puede que este enfoque sea justo la trampa. No todo se arregla con más organización y menos caos. A veces la pregunta clave es si la premisa de que todo debe hacerse en un día vale la pena.
Podrías ver la libreta como un diario de posibilidades en lugar de un plan rígido. Así la organización convive con la tolerancia a la ambigüedad. Registras ideas que podrían volver mañana y dejas que el día decida.
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