Hace un mes empecé a nadar tres veces por semana para aliviar el dolor de espalda, y aunque al principio noté mejoría, últimamente siento una fatiga extraña que no se va ni durmiendo más. Me pregunto si puede estar relacionado con el sobreentrenamiento, porque no hago otra actividad intensa. Alguien más ha pasado por algo similar al cambiar de rutina tan drásticamente?
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Qué hacer si la fatiga por sobreentrenamiento aparece al nadar para la espalda?
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Lo que cuentas suena familiar: tres sesiones a la semana pueden funcionar, pero la fatiga extraña que aparece a la mitad de la ruta a veces llega como un aviso del cuerpo, no como una señal de gloria. El sobreentrenamiento no siempre se mide solo por músculos cansados; a veces es la suma de todo, espalda incluida, que pide descanso o ajuste. Escuchar ese cansancio y observar si cambia con una revisión de la técnica podría ayudar a aclarar el cuadro.
Puede haber varias causas: descanso insuficiente, estrés, técnica de nado, o una adaptación que tarda más de lo esperado. Si solo haces natación, el sistema no se ventila como cuando mezclas esfuerzos, y el concepto de sobreentrenamiento puede aparecer como fatiga acumulada. Revisa cada sesión: duración, intensidad, y si la espalda cambia con la brazada o la posición. Tal vez una semana con carga más suave te dice más que seguir empujando.
Quizá lo que interpretas como sobreentrenamiento no sea eso exactamente. Es posible que la técnica o el programa nuevo te esté pidiendo una reestructuración, o que el core y la movilidad no estén haciendo su parte. La fatiga de espalda podría venir de un desequilibrio postural o de una progresión demasiado brusca, sin necesidad de sumar más volumen. A veces el cuerpo responde con señales que no encajan con la etiqueta que le buscas.
No me cuadra la versión de que tres sesiones a la semana ya son sobreentrenamiento si no haces otras actividades intensas. Puede ser que estés subestimando el descanso, o que el cuerpo aún esté adaptándose, pero esa etiqueta parece una lectura fácil. Aun así, si la fatiga persiste sería prudente ajustar la carga y mirar otros signos, como el sueño o el estrés.
Tal vez convenga replantear el problema: no se trata solo de si es sobreentrenamiento, sino de cómo estructurar la rutina para que la espalda reciba lo que necesita. La idea de periodización, variando intensidad, volumen y días de recuperación, podría evitar que la fatiga se vuelva crónica. También podrías incorporar movilidad y fortalecimiento del core para equilibrar la natación.
¿Has consultado a un profesional de salud o fisioterapeuta para descartar causas médicas o recibir orientación específica?
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