Hace unos meses empecé a hacer una serie de pinturas pequeñas sobre el paso del tiempo en mi barrio, y al principio sentía que iban juntas. Pero ahora, mirando las últimas cinco que he hecho, me da la sensación de que cada una tira para un lado distinto en cuanto a estilo y estado de ánimo, aunque el tema central es el mismo. No sé si forzar una coherencia visual o simplemente confiar en que el concepto las una, incluso si el resultado final es un poco desigual.
|
qué hacer para mantener la coherencia visual en una serie de pinturas?
|
|
Me pasa parecido: el tiempo se siente como una conversación que se va ramificando. La coherencia puede aparecer por el gesto, no por que todas las piezas parezcan iguales; cede un poco y deja que el concepto respire.
Puedo ver dos caminos: repite un motivo mínimo o condensa la paleta para que haya una línea de tiempo visual. Si miras las últimas cinco, tal vez la evolución de color o de línea revele un tono común sin forzarlo.
Si cada una tira para un lado, quizá estás ya en el siguiente barrio de la historia: cada pintura representa una estación distinta del barrio, no un mismo tramo; el tiempo no tiene que ser lineal.
¿Y si la pregunta es la equivocada? Forzar coherencia puede convertirlo en un manual de instrucciones. A veces el desorden invita a mirar más despacio.
Podrías pensar en ello como un palimpsesto urbano: capas que se superponen, cada una con su propio estado de ánimo. No es un mosaico perfecto, es una memoria que se deja ver.
Puede ayudar exponer las piezas sin título y ver qué lectura genera el público; la expectativa del espectador cambia el peso de cada decisión.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

