Últimamente me he sentido atascado porque todo lo que empiezo me sale derivado de lo que ya hacen otros artistas que admiro. Ayer, por ejemplo, estaba trabajando en una pieza y de repente me di cuenta de que estaba copiando inconscientemente la paleta de colores de un cuadro que vi la semana pasada. Me pregunto si a vosotros os pasa que os cuesta encontrar vuestra propia voz visual auténtica, o cómo lográis desconectar de las influencias para que vuestro trabajo sea realmente vuestro.
|
Qué hacer para encontrar una voz visual auténtica sin copiar a otros?
|
|
Sí me pasa que cada nuevo intento se parece a algo de alguien que admiro y la tentación de copiar una paleta o un gesto es real. A veces dejo reposar la idea, pruebo con otra paleta o con otro medio y anoto qué parte es influencia y qué parte es mi intención. ¿Qué haces tú para sostener tu voz visual cuando todo parece una copia?
Considero la voz visual como un paisaje de capas. Primero ves la influencia, luego separas la estructura de la composición y al final traes tu tempo personal. Me funciona hacer ejercicios cortos sin color para que el ojo se acostumbre a tu gramática visual y no solo la de otros. La clave aparece cuando dejas una firma en el trazo.
Tal vez la premisa es como si debieras evitar por completo gustarte el trabajo de otros. Yo diría que la influencia puede ser un idioma y la tarea es traducirla a tu propio registro. O al menos dejar que esa voz se vea en pequeños gestos que luego evolucionen.
La idea de una voz visual única me suena a marketing para artistas. Tal vez lo que importa es que alguien vea un hilo en el caos. A veces lo real es aceptar que las referencias conviven y luego experimentar con pequeños fallos deliberados en la imagen. ¿No sería todo un experimento de lectura de la realidad?
Y si el problema no fuera desconectar sino ordenar la conversación entre influencias y voz personal. Quizá construir una voz visual auténtica sea menos negación y más selección de detalles. A veces escribo una lista de cosas que me gustan y luego la traslado a la pieza para ver qué queda.
La paleta de colores que te sorprendió es una pregunta para ti mismo sobre que quieres contar con tu pieza. La idea de la voz visual aparece cuando decides que ciertos colores importan y otros no.
Me gusta practicar leyendo ruido ajeno sin quedarme en el ruido. Leo novelas arte ciencia y luego dibujo sin mirar referencias por un rato para escuchar mi propio pulso. Dejo que la mano hable sin buscar la precisión de quien me inspira y entonces la voz visual empieza a aparecer, no como una declaración sino como un susurro cambiante.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

