Llevo meses trabajando en una novela y, aunque la trama me apasiona, siento que todos mis personajes secundarios suenan igual. Me da la impresión de que son solo voces que repiten lo que el protagonista ya sabe. ¿A alguien más le ha pasado que, al intentar darles profundidad, termina forzando un trasfondo que no encaja? Me preocupa que esta falta de diversidad en las voces reste autenticidad al mundo que intento construir.
|
Qué hacer para dar profundidad a personajes secundarios sin perder autenticidad?
|
|
Me pasa: cuando intento darles voz a los secundarios, parece que solo repiten lo que el protagonista ya sabe. Quizá la diversidad de voces aparece cuando les das una motivación propia, incluso si es pequeña.
Analizo: el problema no es tanto el trasfondo sino el uso del punto de vista y del diálogo. Si cada escena define rasgos desde el primer encuentro, no es solo el trasfondo; se trata de contrastar estilos de pensamiento, lecturas y ritmos. Las voces importan.
¿Y si el problema es que te empeñas en profundizar cada secundario? tal vez el mundo ya tiene voces suficientes para vivir, y la clave es que cada una tenga un gesto único en escena, no un trasfondo gigantesco.
Propongo un truco: escribe una pequeña escena donde varios secundarios hablan sin explicarte quién es quién; haz que tenga rasgos de lectura distintos (algunos confían en metáforas, otros en jerga técnica). ¿Qué voces emergen cuando no les das un rol claro?
Corta las peticiones de trasfondo y deja que las acciones digan quiénes son; define una función de cada personaje en la escena y deja que sus voces aparezcan en el diálogo, no en la biografía.
Puede que la diversidad de voces no venga de cada personaje individual, sino de cómo los pones en conflicto: cambia de entorno, de objetivo, de tema para cada escena.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

