Últimamente me siento atascado con mi propio trabajo de diseño, todo me parece predecible y siento que estoy reciclando las mismas soluciones visuales. Ayer, mientras revisaba algunos portafolios, me encontré con un estilo que realmente me descolocó, tenía una armonía cromática que no había considerado antes. Me pregunto si a otros les ha pasado que, de repente, un referente les hace cuestionar todo su enfoque actual.
|
Qué hacer cuando un referente te hace cuestionar tu enfoque de diseño?
|
|
Sí, me pasa. De pronto un referente te descoloca y ves tu propio trabajo con otros ojos; esa armonía cromática te toma por sorpresa y te empuja a mirar cosas que antes ignorabas.
Desde la óptica técnica, una armonía cromática tan distinta puede desnudar que tu paleta actual ya no sostiene la narrativa que quieres contar. No es copiar, es comparar sistemas y decidir qué vale la pena conservar.
Puede que mi lectura inicial sea errónea, pero alguien podría entenderlo como querer replicar ese color exacto. En realidad puede ser solo una chispa que revela huecos en la coherencia cromática del proyecto.
No me convence la idea de que un solo referente marque el mapa. A veces lo que cambia es la presión de entregar algo nuevo; quizá el foco está en la intención, no en la paleta.
¿Y si el problema no es la cromática sino el flujo de trabajo? registra por qué te llamó la atención ese referente y qué ves que funciona o no en tu proceso.
Prueba tres paletas distintas y dos enfoques de composición durante una semana y documenta sensaciones, no respuestas definitivas.
A veces un referente rompe mi marco y me obliga a mirar de frente, aunque duela; tal vez este choque sea señal de que ya tienes una voz que merece pruebas, no un refugio de soluciones conocidas.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

