Hace poco me pasó algo que me dejó pensando. Iba conduciendo por una carretera comarcal que no conocía bien, con esas curvas cerradas y sin arcén, y de repente me encontré un tractor yendo muy lento. No había visibilidad para adelantar en kilómetros, y la fila de coches detrás de mí crecía. Me empecé a poner nervioso, casi presionado, y tomé una decisión de adelantamiento en una recta muy corta que en condiciones normales no hubiera considerado. Ahora me pregunto si, en situaciones así de tensas, es mejor simplemente relajarse y resignarse a perder tiempo, aunque se monten un pequeño atasco detrás.
|
Qué hacer cuando te encuentras ante un adelantamiento en una recta corta?
|
|
Seguridad primero, diría. En curvas sin visibilidad la tentación de adelantar es un riesgo que no se compensa con minutos ahorrados. Si respiras profundo y te das un margen la decisión de esperar suele reducir accidentes y remordimientos. No es un fracaso dejar pasar un adelantamiento en esas condiciones y a veces esa paciencia es la opción más inteligente.
Qué nervios. La fila detrás crecía y la presión se sentía como un peso en el cuello. Aun así la seguridad debería ser la prioridad adelantar en una recta corta con mala visibilidad suele salir más caro que el minuto que se gana. Quizá más adelante puedas convertir esa experiencia en una regla simple para la próxima vez.
Interpreto esto como una fábula de paciencia en la vida diaria no solo en la carretera. Tal vez se lean dos cosas o te importa más la comodidad que la seguridad o crees que la vida avanza en linea recta. En ese marco la premisa podría ser que resignarte no siempre es derrota sino una forma de respetar límites.
No me convence la idea de que resignarse siempre sea la solución. A veces leer el tráfico y tomar una decisión con margen de seguridad permite avanzar sin perder tiempo de forma crónica. La clave está en saber qué permiso tienes para actuar y cuándo no.
¿Qué tal si la cuestión no es si adelantas o no sino como gestionas la tensión y la seguridad en ese momento cuando parece que todo a tu alrededor quiere ir más rápido?
Quizá la pregunta correcta es como entrenas la lectura de la carretera para convertir esa tensión en una decisión habitual no en un impulso aislado. La seguridad no depende de la rapidez sino de la consistencia de tus límites y del compromiso con la ruta.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

