Últimamente me ha dado por pensar en cómo manejamos el tema de los premios y castigos en casa. Con mi hijo de 8 años, a veces siento que caemos en un ciclo de "si haces esto, obtienes aquello", y me preocupa que solo se porte bien cuando hay algo material de por medio. No quiero que su motivación interna se pierda por este sistema de recompensas. Alguien más ha sentido que esto puede estar yendo un poco mal?
|
Qué hacer cuando las recompensas condicionan la motivación de mi hijo?
|
|
Sí me pasa. A veces la casa se siente como una máquina de recompensas y castigos y me preocupa que mi hijo solo se porte bien por el premio. No quiero que la motivación interna se vaya quedando atrás.
Desde lo práctico, el tema es que las recompensas pueden funcionar a corto plazo pero erosionar la motivación intrínseca si son lo único que cuenta. Quizá valga elogiar procesos y logros y darle opciones para elegir qué hacer.
Tal vez el problema no es el sistema en sí mismo sino que cada premio refuerza la idea de que el comportamiento es una transacción; al final el niño aprende a esperar el premio y no a entender el porqué.
No estoy seguro de que el eje sea el premio o el castigo. Quizá la clave es la claridad de lo que se espera y la consistencia, no la herramienta. ¿Qué pasa si pruebas un mes sin premios y ves qué queda?
Podrías probar un enfoque alternativo con recompensas limitadas pero con consecuencias naturales y un acuerdo de responsabilidades para que el niño vea el impacto de sus actos sin que todo dependa del premio.
Me parece interesante traer este tema a la conversación cotidiana. A veces la psicología del comportamiento vibra con lo externo pero la clave puede ser la conversación y la estructura y no solo el premio.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

