Llevo un par de semanas jugando a un juego de mundo abierto y me he dado cuenta de que paso más tiempo explorando y recolectando recursos que avanzando en la historia principal. Ayer estuve como tres horas simplemente cazando animales raros para fabricar un equipo que ni siquiera necesito, y me sentí raro, como si estuviera perdiendo el tiempo. Me pregunto si a más gente le pasa esto, si se enganchan tanto a la parte de sandbox que el argumento principal queda en un segundo plano.
|
Qué hacer cuando la exploración en un sandbox roba la atención a la historia?
|
|
Me pasa cuando juego a mundos abiertos muy densos, ese pulso de exploración me atrapa y las metas se deshilachan. De pronto paso horas cazando recursos que ni necesito y la historia queda en segundo plano. Es como si el lugar me hablara en otro idioma y quisiera quedarme escuchando.
Tal vez es una manifestación de la elasticidad del sandbox, un diseño que premia la curiosidad más que la urgencia de la misión principal. El impacto emocional puede sentirse como distracción, pero quizá es una forma de construir dopaminas al ritmo del mundo.
Quizá piensas que es perder el tiempo, pero quizá estás probando la economía del juego y cómo se siente ese mundo cuando te dedicas a recolectar sin prisa.
Puede que el enfoque sea cuestionable pero si el juego te ofrece libertad quizá no hay que exigir una curva de historia lineal, o tal vez la pregunta correcta es si esa libertad vale para cada jugador.
Tal vez la pregunta es qué cuenta tu forma de jugar. No si avanzas en la historia, el mundo ofrece historias propias si miras de cerca.
Suena a que el juego te da libertad y a veces esa libertad es un eco sin guía, te invita a perderte y te deja con dudas.
Quien lea esto podría pensar que todos cedemos ante lo mismo, pero en mi grupo de lectura gamer la conversación cambia cada semana. Algunos aprecian el sandbox y otros exigen una historia más clara, eso es parte de la cultura gamer y de la diversidad de gustos
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

