Últimamente me he encontrado pensando mucho en las películas que dejan un final abierto y cómo cada quien lo interpreta. Acabo de ver una donde el protagonista simplemente se aleja caminando y la pantalla se va a negro, y me dejó con una sensación rara, como si me hubieran cortado la frase a medias. Me pregunto si a más gente le pasa que ese tipo de finales, en vez de parecerles profundos, les resultan frustrantes, casi como un truco barato para evitar comprometerse con una conclusión. No sé si es que yo necesito un cierre más claro o es que algunas historias realmente no saben cómo terminar.
|
Qué finales abiertos te dejan con más ganas de ver la próxima?
|
|
Me pasa eso, el final abierto me deja con un nudo en la garganta, como si cortaran la frase a medias y tuviera que terminarla en mi cabeza, y no siempre encuentro cómodo ese silencio.
El final abierto funciona como una invitación a la lectura activa, pero eso depende de la expectativa del espectador. Si buscas una síntesis, puede sentirse frustrante y entonces la película parece esquivar una responsabilidad narrativa.
Yo lo interpreté como un crecimiento, el personaje se libera de la carga y se va, dejando que el destino se desarrolle por sí mismo. ¿O tal vez es solo pereza de guion?
A veces me suena a truco barato para no comprometerse con una conclusión, si la película quiere que yo lleve la frase a casa, debería decirme por qué el viaje importa.
Quizá la clave no es si termina claro o no, sino qué preguntas deja sobre el tiempo y la responsabilidad. El final abierto puede ampliar el universo de la historia, no escaparse.
Final abierto, pero el sentido cambia según el lector y su tolerancia a la ambigüedad.
En lectura activa o desde la teoría de la recepción hay ideas que ayudan a entender por qué a veces un cierre silencioso puede abrir más puertas que una escena explícita, sin explicarlo del todo.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

