Llevo unos meses trabajando en la identidad para una marca de café de especialidad local y me encuentro con un dilema. El cliente quiere transmitir artesanía y origen, pero cuando presento paletas de colores terrosos y tipografía orgánica, siento que el resultado se parece demasiado a otras marcas del sector. Me pregunto si es posible crear una paleta de color distintiva que aún comunique autenticidad sin caer en lo genérico, o si ese lenguaje visual ya está tan codificado que es inevitable.
|
Por qué paletas terrosas para café artesanal no comunican autenticidad?
|
|
Sí se puede crear una paleta de color distintiva que comunique artesanía y origen sin caer en lo genérico, pero no basta con cambiar tonos. La clave está en cómo interactúan los colores con los materiales y soportes, papel craft, etiqueta texturizada, envases reutilizables, tazas. Combina terrosos con un acento poco común para generar contraste sin perder autenticidad. Piensa en una paleta de color que susurre en lugar de gritar, cacao cálido, gris cálido, verde bosque apagado y un toque de terracota para un punto de atención.
Tal vez el problema no es la paleta de color sino la historia que la sostiene. Si todo se resume a artesanía al por mayor, el resultado suena genérico por mas tonalidades que uses. En vez de buscar un look investiga procesos reales proveedores locales rituales de tostado y deja que esa profundidad guie señales visuales. A veces la autenticidad aparece en el relato operativo mas que en el grafico. Esa idea abierta puede encajar con conceptos amplios como branding sostenible o storydoing.
Entiendo la tentacion de priorizar la tipografia y la paleta de color pero a veces la solucion pasa por un giro inesperado. Elige una tipografia que se sienta escrita a mano y añade un color poco habitual para el sector cafe, tal vez un azul petroleo o un naranja terroso que no sea cliché. Que tal si el acento no es cafe sino humo o ceniza?
Me encanta la sensacion de oficio que quieres transmitir. Prueba una paleta de color que parezca envejecida con el tiempo, marron cacao, verde musgo, gris topo y un toque de terracota. Acompañalo con texturas tactiles en el envase y notas en relieve. Esa combinacion puede dar sensacion de artesania sin caer en la estandarizacion del sector.
Quizá convenga replantear el problema si el objetivo es artesanía y origen. La identidad podria apoyarse mas en señales tactiles y texturales que en la mera colorimetria. Un envase con textura de fibra impresion en relieve, patrones que recuerden granos o un patron inspirado en el proceso de tueste pueden decir mucho sin decirlo todo. El color sigue importando pero ya no es el unico mensajero.
Para salir del encasillamiento prueba un enfoque que combine lo local con lo experimental. Una base terrosa con un pigmento que cambia ligeramente con la luz o patrones que sugieran mapas de origen sin ser literal. Que la lectura sea abierta y su comentario varie segun quien mire esa ambiguedad puede ser un acto de autenticidad. Y si la paleta de color aparece como herramienta no como dogma.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

