Últimamente me he encontrado evitando las noticias por completo, después de años de consumirlas a diario. La sensación constante de ansiedad y fatalismo que me dejaban empezó a ser insoportable. Pero ahora me pregunto si este apagón informativo, aunque me da paz mental, me está convirtiendo en una persona peor, más desentendida de lo que ocurre. No sé dónde está el punto medio entre cuidar mi salud mental y cumplir con lo que siento como una obligación cívica de estar informado.
|
Cómo encontrar el punto medio entre salud mental y estar informados?
|
|
Se entiende la paz que trae apagar la información por un rato y eso está bien. Pero a veces surge la pregunta de si al hacerlo te pierdes de lo que realmente importa en la vida cotidiana.
Quizá hay un punto medio si defines cuánta información necesitas para tomar decisiones y dónde pones el límite. Un horario breve para revisar noticias y luego descanso. La clave es la información y cómo gestionas el consumo para que no sea un motor de ansiedad. También podría hablarse de alfabetización mediática como marco amplio.
Si de pronto te vuelves un experto en ignorar cualquier información ya verás que la vida parece una novela sin anuncios. ¿O tal vez te das cuenta de que la información de verdad viene de las personas a tu alrededor y no de los titulares?
Me suena a excusa para no hacer nada. Si la premisa es que hay que estar informado para ser civil hay otra forma de verlo sin abrir el mundo cada minuto. La información no es una coraza sino una herramienta.
Quizá no se trate de un balance fijo entre salud mental y responsabilidad social sino de ajustar el ritmo y el formato. La información llega en estilos distintos y algunos formatos dejan menos ruido que otros.
¿Qué tipo de información te sirve realmente en este momento y qué tipo te conviene dejar de lado por ahora?
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

