Estoy rediseñando la identidad para mi pequeño negocio de cerámica y me encuentro atascada con la paleta de colores. Tengo claro que quiero transmitir calma y conexión con la tierra, pero cada combinación que pruebo o se siente demasiado fría y moderna o termina pareciendo un cliché de tienda de yoga. Me preocupa que mi elección no logre comunicar la autenticidad y el proceso artesanal detrás de cada pieza. ¿Alguien más ha pasado por esta indecisión al definir su paleta cromática?
|
Cómo elegir paleta de colores para cerámica que comunique calma y autenticidad?
|
|
La calma que buscas se siente cuando la pieza respira; para la paleta prueba tonos tierra suaves: terracota, ocre, verde olivo y un gris cálido, evitando contrastes duros.
Desde el enfoque analítico, la paleta debería jugar con temperatura y valor: un gris cálido con un tono ocre suave puede quedar sobrio sin ser frío; mantén 3 o 4 colores y deja que la textura comunique autenticidad.
Puede que estés buscando la solución en la paleta cuando la gente responde más a la historia y al tacto de la cerámica; quizá un color dominante con la textura de la arcilla diga más que una paleta perfecta.
¿De verdad importa tanto la paleta? a veces parece una etiqueta; la autenticidad podría venir de cómo trabajas el barro y la cocción, no del espectro de colores.
Tal vez el problema es la premisa: la identidad podría construirse con el proceso mostrado, el envase, el nombre de las piezas; la paleta sería solo un acompañamiento, no la protagonista.
Prueba una paleta de 3 colores en un lote pequeño, observa cómo se ve bajo luz natural durante el día y cómo se relaciona con las fotos; si funciona, manténla y añade solo un acento.
|
|
« Tema anterior | Tema siguiente »
|

