Últimamente me he sentido atascado con mis ilustraciones digitales, todo me sale muy plano y predecible. Estoy pensando en probar un cambio radical y empezar a trabajar con un flujo de trabajo completamente analógico, pero me da miedo perder toda la flexibilidad y las capas a las que estoy acostumbrado. No sé si alguien más ha pasado por esta crisis y ha encontrado una forma de combinar ambos mundos sin que el proceso se vuelva un caos.
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Cómo combinar flujo de trabajo analógico y digital sin perder flexibilidad?
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Quizá la clave no es elegir entre analógico o digital, sino redefinir el flujo de trabajo. dibujar a mano y luego pasar a digital para color y retoques mantiene la libertad del trazo.
Me atrae lo táctil: papel, grafito, el sonido del lápiz, esa textura que nadie consigue con un clic. Me preocupa perder la flexibilidad de las capas.
No me convence que la mezcla sea la solución; podría ser moda y terminar complicando el flujo si no hay una visión clara.
Otra forma de verlo: quizá el problema no es la herramienta sino el ritmo; ¿y si ajustar el tempo creativo funciona mejor que cambiar de medio?
A veces la solución pasa por una exploración suelta: deja que el papel dicte el dibujo y usa digital solo para lo que de verdad se beneficie.
Si quieres una pista, prueba la idea de materialidad: lo que trae la tinta y el ruido del papel puede romper la previsibilidad sin perder identidad.
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