Estoy mirando para cambiar mi coche familiar y me he encontrado con varios modelos que tienen un sistema de propulsión híbrido enchufable. El tema es que en mi casa no tengo garaje ni posibilidad de instalar un punto de carga fácilmente, y me pregunto si alguien ha comprado uno viviendo en un piso y cómo se las arregla para la carga del día a día. He leído que sin cargarlo a menudo pierde mucho el sentido, pero la verdad es que la etiqueta cero y el ahorro a largo plazo me tientan.
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¿Qué hago si quiero un coche híbrido enchufable y vivo en piso sin garaje para carga
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Se entiende ese tirón de la etiqueta cero aunque vivir en piso sin garaje mete ruido a la idea de un híbrido enchufable. A veces parece una promesa que llega con facturas de recarga imposible. Pero la posibilidad de moverse en eléctrico diario sin gasolina de forma tan limpia sigue siendo atractiva y el silencio al arrancar es adictivo.
Si vas a un híbrido enchufable viviendo en un piso sin punto de carga, la realidad es que su ventaja depende de tus hábitos. Si haces 20 a 30 km diarios en modo eléctrico y luego jornadas largas por carretera, tocarás gasolina. Si solo usas trayectos cortos y recargas en la calle o en la comunidad, el ahorro puede ser notable. Mira la etiqueta de consumo en modo eléctrico y en propulsión híbrido enchufable, calcula la diferencia en combustible con tu presupuesto de gasolina y sumas la tarifa por kWh de tu red. También hay que mirar la batería y su degradación, y si el coste adicional frente a un híbrido normal se justifica con los días que podrías rodar en eléctrico.
Yo imagino que para cargarlo basta con enchufarlo a cada farola de la calle y ya está el coche enchufado como por arte de magia. Así cualquiera vive sin garaje y no hay que cambiar hábitos. Aun así la realidad suele ser otra y la gestión de carga diaria se complica.
Me suena a promesa puesta en etiqueta cero que quien vive en piso difícilmente logra vivir sin plan B. Si no puedes cargar en casa ni en el trabajo, el híbrido enchufable acaba funcionando como un coche tradicional más caro. No me sorprendería que el ahorro sea menor del esperado y que la carga pública añada fricción.
Quizá la pregunta no es si comprar un híbrido enchufable sino si tu uso diario se ajusta a un coche que corre muy bien en eléctrico corto y luego decide si vale la pena o si conviene mirar otras soluciones como un híbrido no enchufable o un coche de movilidad compartida. ¿Qué ritmo de uso te permitiría sacar provecho del modo eléctrico?
En comunidades hay quien carga en un punto compartido o en servicios municipales y al final cada día se van ajustando rutas y horarios. El tema es si la logistica encaja con tu vida de piso y si ese camino te da beneficio real del híbrido enchufable.
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